Boquitas pintadas de Manuel Puig

Título: Boquitas pintadas
Autor: Manuel Puig
País: Argentina
Año de publicación: 1969
Idioma original: Español
Título original: Boquitas pintadas
Páginas: 258
Web: Una interesante versión de este libro en formato historieta.

Comentario: Boquitas pintadas es la segunda novela del escritor argentino Manuel Puig, artista ubicado en el movimiento pop quien vivió buena parte de su vida en el extranjero (Nueva York, Brasil, México), ganó muchos premios y vio sus obras adaptadas al cine y al teatro.
A través de esta original novela, el lector obtiene un cuadro de la vida en un pueblo de provincia en los años ’30. La mediocridad, el deseo de fama y fortuna, la envidia, las apariencias y sobre todo, las preocupaciones por sobre los juicios ajenos impregnan la vida de los personajes, sobre todo de las muchachas: Nené, Mabel, la pobre sirvienta Raba. Amores cruzados, seducción, engaños e intrigas entremezclan a ellas con los dos muchachos: el niño bien, Juan Carlos, y el obrero, Pancho.
Elementos propios del folletín y de la radionovela de la época surgen constantemente de las páginas de Boquitas pintadas: las relaciones sexuales clandestinas, los embarazos no deseados, la infidelidad, la enfermedad y la muerte, los matrimonios infelices, los bailes, los vestidos. También el crimen pasional tiene su lugar en la trama.
Si bien el argumento del libro no es particularmente original, sí lo es la manera en la que está construido: el libro funciona como un collage de imágenes, cartas, tarjetas postales, descripciones, diálogos. La acción alterna entre el pasado y el presente, entremezclándose el aquí y el allá. Puig va intercalando datos como sin darse cuenta, y de esta manera el lector siente que es él mismo quien reconstruye la historia completa.

Opinión personal: Una novela más que interesante, tanto desde la construcción de los personajes –tan pendientes del “qué dirán”, de mantener las apariencias, de lograr fama, amor y estatus social- como desde la misma narrativa. A partir de la técnica de acumulación empleada por Puig, la sensación con la que se queda el lector es la de abrir un viejo álbum de recortes y ver caer las hojas amarillentas que narran una historia.

3 Comments

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *