El Evangelio según Jesucristo de José Saramago

José Saramago, el primer escritor portugués ganador del Premio Nobel de Literatura –que le fuera otorgado en 1998- es leído en muchos países, habiendo sido traducido a numerosas lenguas. Sin embargo, fue en su país de origen cuando surgió su fama, gracias a la polémica generada por su novela El Evangelio según Jesucristo, de 1991. Ese año, el gobierno de Portugal, considerado laico, vetó la participación de Saramago del Premio Literario Europeo, al considerar que su libro ofendía a los católicos. Saramago, como acto de protesta, abandona su país natal y desde entonces vive en la isla de Lanzarote, España.
El Evangelio según Jesucristo, ante todo, debe ser leído como una novela. Más allá de que Saramago se reconoce ateo, en ningún momento oculta que su libro es una creación de ficción literaria. A partir de la lectura de los evangelios canónicos, Saramago imagina una vida alternativa para Jesús de Nazareth, haciendo énfasis en su costado más humano –aunque sin negar la existencia de lo divino- y recreándose en sus primeros años más que en su tiempo de predicación.
La historia comienza con la concepción de Jesús –no por obra divina sino humana, con el acto sexual de María y José-. Después tiene mucha importancia la persecución de Hérodes y la matanza de los inocentes, de la que José (y después Jesús) se sentirán culpables de por vida. Jesús tiene hermanos, se enamora y se casa con María Magdalena, y conversa con Dios y con el Diablo. Al enterarse del plan divino que depende de sus sufrimientos, Jesús primero impone cierta resistencia, lo interroga y lo cuestiona al propio Dios, aunque finalmente la voluntad de Dios se cumple más allá de que Jesús busque o no seguirla.
El Evangelio según Jesucristo tiene un tono bastante problemático y pesimista, pese a que no carece de pasión. Después de todo, Saramago acepta, el sentimiento de religiosidad es inherente al espíritu del hombre, y de nada sirve negarlo.

Opinión personal: Una novela dura y pesimista, pero apasionante. Saramago en su mejor estilo, expresando su ideología de una forma poética y filosófica.

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *