El hombre sentado en el pasillo de Marguerite Durás

Título: El hombre sentado en el pasillo
Autor: Marguerite Durás
País: Francia
Año de publicación: 1980
Idioma original: Francés
Título original: L’homme assis dans le couloir
Páginas: 34
Web:Biografía y bibliografía de la autora.

Comentario: Pudo haber sido una idea para un cortometraje. Pudo haber sido una poesía, o el fragmento de una novela. Pudo haber sido tan sólo una fantasía sexual de su autora. Pero lo cierto es que El hombre sentado en el pasillo es un libro breve, casi un cuento, escrito por Marguerite Duras tras una de sus tantas crisis mentales productos del alcoholismo que arrastraba desde su juventud.
Se trata de un relato breve, sumamente descriptivo, marcado el lenguaje por la mirada propia de la cineasta que su autora también fue. La narradora observa sin ser vista los encuentros amorosos de una pareja en un locus amoenus, un pasillo soleado de una casa cercana al mar. El cielo despliega un espectáculo con sus nubes y sus cambios de color. Al mar se lo intuye pero no se lo ve. Hay un constante juego entre las luces y las sombras, que ocultan o muestran partes de los cuerpos. Y el hombre sentado en el pasillo observa a la mujer semidesnuda con la que intercambia un ritual de erotismo desenfrenado, amor y violencia, mientras alguien más los observa a ellos y simplemente narra.
Efectivamente, en El hombre sentado en el pasillo los personajes son tres, porque la narradora se inmiscuye en el relato, que por momentos pareciera contarse solo pero que de a ratos nos habla de ella misma, de cómo mira, de lo que ve y lo que escucha. Describe minuciosamente los cuerpos y sus intersticios, sin por ello abandonar ni por un momento el estilo de la alta literatura erótica. Y el lector solamente obtendrá cuadros, instantáneas, algunos elementos para reconstruir un relato, pero no más de los que puede obtener la mirada de la testigo que observa a la pareja en el pasillo.

Opinión personal: Librillo breve y delicioso, tanto para los amantes del buen erotismo como para los lectores de poesía y de prosa poética. Para leer de un tirón en una tarde quieta de verano.

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