La literatura lírica

Dentro de los grandes géneros en los que se puede clasificar la literatura encontramos el género lírico (en contraposición con el género dramático y el narrativo). El nombre proviene de los antiguos griegos, quienes solían acompañar estas composiciones con la música de un instrumento llamado lira.

Elementos característicos del género

La forma habitual es el verso, la unidad básica del poema. Puede tener distinta medida (la cantidad de sílabas que lo compone) y se agrupa con otros versos formando estrofas. Según su medida se clasifica tradicionalmente a los versos como de arte menor (de dos a ocho sílabas) o de arte mayor (de nueve a diecinueve sílabas). Todos los poemas tienen un ritmo, marcado por la musicalidad del verso. Aquí se puede apreciar el parentesco lejano que tiene el género lírico con la música.
La extensión de este tipo de composiciones suele ser muy limitada, por lo general se mantienen entre los doce y los treinta versos (si bien existen piezas más breves y otras más extensas). El género lírico no tiene metro ni ritmo propios, sino que el poeta acude a todos aquellos que le parecen más oportunos para expresar mejor sus sentimientos. El rango y la variedad de la literatura lírica son inmensos, y este género suele encontrarse en las distintas literaturas del mundo.
En cuanto al contenido, en la poesía los tiempos se confunden y es frecuente el uso de primera persona. Tradicionalmente, la literatura lírica se vincula de manera directa con la expresión de los sentimientos del hablante –al que, no obstante, no hay que confundir con el poeta- de una manera personal y subjetiva.

Un poco de historia

Probablemente la primera poesía lírica provenga de Egipto (cerca del año 2600 a.C.). Los textos de este período que se hallaron en las pirámides revelaron ejemplos de canciones fúnebres (una suerte de elegía), una canción de elogio al faraón (un tipo de oda) y una invocación a los dioses (un himno). Inscripciones halladas en las tumbas de la misma época incluyen las canciones de los pastores y los pescadores. Se encontraron también una canción de amor y un epitafio, aunque algo posteriores (1550 a.C).
Pero sin dudas, la contribución más memorable al género sea la de los griegos. Algunos de sus autores destacados fueron Orfeo, Lino, Museo y entre sus cultivadores históricos están Alceo, Simónides, Tirteo, Safo y Anacreonte, que lo aplicaron a los asuntos más variados. Incluyeron la lírica en el teatro Esquilo, Sófocles y Eurípides, incorporándolo a sus tragedias a través del coro. Píndaro lo perfeccionó con sus odas olímpicas y píticas.
A su vez, entre los romanos se destacaron en la lírica Horacio y Cátulo. En la Edad Media, la lírica se hallaba principalmente en los cantos de los trovadores y los bardos. La Iglesia también incorporó elementos de la antigua lírica a sus himnos religiosos.
El Renacimiento, sin embargo, marcó el esplendor del género. Petrarca en Italia y Ronsard en Francia fueron dos poetas destacados de la época, destacándose en el uso del soneto. En Inglaterra, poetas del renombre de Sydney, Spencer, Shakespeare, Donne, Eric y Milton cultivaron el género.
El siglo XVIII no se dedicó principalmente a la lírica, pero con el Romanticismo hubo un resurgimiento del género en Europa y América. Autores destacados fueron en Alemania, Schiller, Hölderlin y Goethe; en Inglaterra, Dryden, lord Byron, Shelley y Burns; en Francia Lamartine y Victor Hugo; en España Bécquer, de Castro y Espronceda; en Italia Giacomo Leopardi y en Rusia, Pushkin. Otro movimiento fundamental del siglo XIX y comienzos del XX lo constituyó el Modernismo latinoamericano. Los principales exponentes fueron José Martí, Rubén Darío, Leopoldo Lugones, Julio Herrera y Reissig, Julián del Casal, Manuel González Prada, Aurora Cáceres y Delmira Agustini.
En los primeros años del siglo XX la poesía rimada, especialmente expresando los sentimientos del autor, fue la forma dominante de la poesía americana, europea y de las colonias británicas. Sin embargo, la relevancia y aceptabilidad de la lírica en la edad moderna fue puesta en cuestión por poetas tales como Ezra Pound, T. S. Eliot y William Carlos Williams, quienes rechazaron la forma lírica del siglo XIX, sintiendo que descansaba sobre un lenguaje melodioso más que en la complejidad del pensamiento. Luego de la Segunda Guerra Mundial, el movimiento americano conocido como New Criticism volvió a la lírica, abogando a favor de una poesía que hiciera un uso convencional de la rima, el verso y las estrofas.

La lírica es un género que dista de estar agotado, y posiblemente queden muchas bellas páginas por escribirse. Es impensable armar un catálogo completo de los poetas que la historia de la literatura ha ido arrojando. Por eso proponemos a los lectores que mencionen algunos de sus poetas favoritos.

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