Libros de colección

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Libros de colección

Si has entrado a este blog, ha de ser porque disfrutas con la lectura de los libros. Sin embargo, el amor a los libros muchas veces sobrepasa el hábito de leerlos y se extiende a la contemplación y posesión de volúmenes. La bibliofilia, o el hábito de coleccionar libros, es un pasatiempo que tiene muchos (y muy apasionados) adeptos. Estas personas disfrutan coleccionando libros más allá de su contenido, por el placer mismo que les produce el objeto.
En tiempos como los actuales, donde el libro electrónico amenaza con terminar para siempre con el reinado del libro de papel, la pasión por coleccionar libros no ha menguado sino todo lo contrario: hoy se empieza a percibir el objeto libro como algo especial, tal vez porque se sospecha que dentro de no mucho tiempo se trate de un bien escaso, de una antigüedad inestimable más allá de su valor sentimental.
Es más: muchos bibliófilos no necesariamente leen todos los libros de su colección. Existe cierto placer en lograr reunir primeras ediciones, las obras completas de un autor en lengua original o en juntar volúmenes inéditos que pueden llegar a tener un alto valor de mercado. Pero, probablemente, lo que lleva a tantas personas a amar los libros no sea otra cosa que el amor a la lectura.
Si ya eres un bibliófilo apasionado o bien estás pensando en iniciar tu colección de libros, aquí te contamos algunos de los secretos de esta pasión.

¿Qué clase de colección se puede hacer?

Tal vez un bibliófilo comience acumulando pila tras pila de libros, autores que le gustaron o libros que alguien le obsequió… pero así como el buen filatelista arma un álbum con sus sellos postales siguiendo determinada clasificación (ya sea por país, por año de emisión, por su valor actual), también existen diversas posibilidades a la hora de armar una buena colección de libros. Veamos algunos ejemplos:
Primeras ediciones: Es una opción clásica pero muy costosa. Se trata de reunir las primeras ediciones de las obras sin las modificaciones posteriores que puedan haber añadido distintos traductores o el propio autor. Es necesario considerar que de cada obra pude que existan distintas “primeras ediciones”, según las editoriales que la hayan publicado en cada país.
Libros antiguos: Así como existen muchísimos bibliófilos que se inclinan por esta categoría, los márgenes de la misma son muy amplios. ¿Qué antigüedad debe tener un libro para considerarlo “antiguo”? Sería muy divertido coleccionar códices medievales, pero sólo podemos hacerlo si somos dueños de una inmensa fortuna… Por eso, para comenzar este tipo de colección conviene acotar y elegir especializarse en determinada época, por ejemplo, libros del siglo XVIII o XIX. Un libro más antiguo puede ser muy costoso y difícil de conseguir, tal vez tengamos alguna perla en nuestra colección, pero menos probablemente podamos optar por coleccionarlos.
Por autor: Tal vez nunca podamos reunir en nuestra colección a todos los libros que nos gustaría tener, pero si nos especializamos en un autor determinado, es más fácil buscarlo y reunir todas sus obras. Se puede combinar con la categoría de primeras ediciones, para así conseguir todas las primeras ediciones de García Lorca, de Borges o de Octavio Paz, por ejemplo.
Por obra: Una colección que puede resultar muy curiosa. Se trata de reunir diversas ediciones de una obra determinada. Hay quienes coleccionan “Don Quijotes”, “Hamlets” o “Faustos”. Por supuesto, se trata de elegir una obra bien clásica, pues de lo contrario no se puede considerar que las ediciones que haya tenido formen una colección propiamente dicha.
Grandes maestros en su lengua original: Se busca coleccionar las ediciones de cada autor en su lengua original, ya sea que sepamos o no el idioma (no olvidemos que no todos los coleccionistas leen los libros de su colección). Hay quienes mueren por tener obras de Hemingway en inglés, Balzac en francés o Dante en italiano. Incluso si es necesario agregar a la estantería una edición traducida al español para poderlos leer.
Por idioma: También existe la posibilidad de coleccionar libros en otra lengua, sea que la sepamos o no. Hay quienes coleccionan libros en latín, en hebreo, en alemán o en chino. Otro elemento a tener en cuenta es la tipografía. Aunque no puedan leerlo, hay apasionados por coleccionar libros en escrituras antiguas o desaparecidas, tales como el arameo, el fenicio o en escritura cuneiforme.
Por su temática: Es una colección muy recomendable para principiantes en el arte de la bibliofilia, ya que se orienta según sus gustos y preferencias. Una colección bastante variada y muy elegida es la de misales, pero también se pueden coleccionar libros de ciencia, libros policiales, libros eróticos o libros de poesía. El límite lo pone el coleccionista.
Encuadernaciones y portadas: Los amantes del libro como objeto muchas veces fijan su atención sobre determinada característica del material. Las portadas de los libros encuadernados en rústica muchas veces son obras de arte en sí mismas. Además, se puede optar por buscar distintos estilos o materiales de encuadernación (desde piel o pergamino hasta celuloide, pasando por materiales costosos como marfil o nácar).
Formas curiosas: El libro no siempre ha sido el soporte de la escritura. En alguna época, las personas escribieron en tablas de arcilla, en pergaminos o papiros, en códices… una colección digna de un museo es la de reunir ejemplares de “libros” de formas atípicas.
Libros con historia: Una colección muy costosa, pero ideal para los fanáticos de E-Bay. Se trata de comprar libros que hayan pertenecido a algún famoso, o bien hayan sido pieza clave de una película, o estén dedicados por el autor a alguien muy especial, etc.
Por editorial y colección: Una colección ideal para quienes ven en el libro más un objeto decorativo que su contenido. Hay incluso quienes compran libros “por metro”, para rellenar inmensas estanterías. Evidentemente, produce placer estético contemplar una biblioteca con sus volúmenes del mismo color perfectamente alineados.

¿Dónde puedo conseguir libros de colección?

Existen muchísimos sitios que reúnen a los libreros con los coleccionistas. Por lo general, los libreros especializados en libros antiguos no necesitan un gran local a la calle ya que tienen una clientela muy fiel y las recomendaciones circulan de boca en boca. Sin embargo, si no conoces ningún sitio al cual recurrir, también en la web existen diversas páginas especialmente recomendadas para bibliófilos. Aquí te sugerimos algunas.

Bibliopolae, librería anticuaria virtual que ayuda al bibliófilo en su búsqueda de primeras ediciones, libros antiguos, agotados, etc.
QuimeraBooks tiene libros antiguos, arte en papel y magazines.
Libros perdidos es un sitio para comprar libros antiguos, de colección o descatalogados, según su temática.
Mundo del Libro, ideal para comprar libros usados, antiguos, raros y curiosos.
LibrosRef, antiguas ediciones, libros agotados y modernos.

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