Lo mejor de la quincena

Un poco de todo, de todo un poco. Un salpicón en esta edición de la sección (y si me salió en versito, perdón).

Blanca como la nieve, roja como la sangre, de Alessandro D’Avenia: En ocasiones destaco aquellas reseñas que me han gustado porque me han dado especiales deseos de leer cierto libro. Esta vez, Lalagonca debe de haberme ahorrado una decepción con su reseña de esta novelita juvenil italiana. Lo curioso es que no la he leído pero, simplemente con ver la portada, me dije a mí misma: “previsible y edulcorada”. Y, leyendo lo que en el blog amigo tienen para decir al respecto, creo que tan desacertada no estuve…

El hombre del salto, de Don De Lillo: Y, para no romper del todo la costumbre, he aquí una de esas reseñas que sí me dan ganas de leer el libro que mencionaron. Rosario nos comenta sus impresiones acerca de El hombre del salto, de Don De Lillo, en la cual el autor norteamericano toma como punto de partida el atentado a las Torres Gemelas. De este mismo autor leí Cosmópolis, la cual reseñé en alguna ocasión.

Autógrafos, dedicatorias…como piezas raras: Nuevamente, el genial blog de Adela nos trae una deliciosa recopilación de anécdotas literarias. Esta vez, referidas a los autógrafos que diferentes autores han dejado estampados en sus libros, para la posteridad y para deleite de aquellos que alguna vez supieron hacerse con uno de estos cotizados ejemplares. Yo tengo en mi casa uno muy querido, autografiado por la escritora argentina Elsa Bornemann, autora de libros que hicieron las delicias de niños y preadolescentes desde los años 80. Y otro de Stephen Pinker, lingüista al que admiro, que llegó a mis manos por casualidad.

El que ríe último, piensa con menos frecuencia: La Pequeña Febe se toma un ratito entre tanta matanza de terrícolas y nos propone una interesante reflexión sobre el humor y los videojuegos. Al respecto, ha colgado algunos videos muy divertidos: la inolvidable parodia de Futuraza (una serie también inolvidable) sobre “si la vida fuera como los videojuegos”, y el ácido humor de Padre de Familia, entre otras cosillas.

Nace Entrelectores, la red social para lectores: Esta noticia me gusta compartirla porque creo que será de interés para muchos de los que a diario visitan este blog. Los amigos de Ediciona nos informan del lanzamiento de una nueva red social, esta vez apuntada a que el público lector pueda intercambiar experiencias, recomendaciones, etc. ¡Ojalá que la iniciativa tenga éxito!

Relato infantil: Resulta realmente gratificante leer un comentario o una reseña de un libro destinado a los niños y que de verdad me den ganas de leerlo. Estamos habituados a que tantos libros para niños subestimen a su público y que dejen a un lado la función estética para concentrarse en la función didáctica… por suerte no parece ser el caso de Tino Calabacín.

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