Lo mejor de la quincena

¡Feliz quincena y feliz lectura! Hoy les dejo varias cosas para leer. Tres recomendaciones de libros, bien diferentes entre sí todos ellos, por cierto; una reseña de una novela que también aquí habíamos recomendado tiempo ha, y un divertido ejercicio literario (¡con un bonus track incluido!).

Francisco Casavella. El día del Watusi: Mi buen amigo Palimp me ha despertado las ganas de leer esta novela, siquiera para responderme el interrogante: ¿qué es un watusi? Palimp reseña brevemente el libro (más que novela, una trilogía publicada en un solo volumen) y se dedica a recopilar brevemente críticas que el autor (muerto precozmente) ha recibido. Y para hacer las cosas aún más complicadas, yo recomiendo que lean lo que Palimp recomienda que lean…

El señor de la luz: Ya desde la portada de esta reseña que Libros y Lugares publica, me han dado deseos de leer esta novela. Su título y la ilustración me hacen acordar a dos de mis películas predilectas: El gran truco y El ilusionista. Si encima leo que la traducción es de César Aira, más confianza me da aún. Y al leer que la novela “combina la historia policial con la ciencia ficción” definitivamente me lo apunto a mi lista de compras…

Una noche japonesa: Desde el blog Top Libros, nos recomiendan la lectura de esta estupenda novela de Haruki Murakami que yo ya había reseñado aquí. Un bosquejo, en pocas líneas, de los principales personajes que puebla esta noche japonesa que narra este popular escritor. Nunca está de más volver a recomendar la lectura de un libro que uno ha disfrutado. Coincido plenamente con Gruival al decir de esta narración “que te atrapa”.

La tecnología del orgasmo – Rachel P. Maines: Muy interesante la visión que propone este libro, un recorrido histórico por la concepción de la sexualidad femenina que ha tenido la ciencia a lo largo de varios siglos. La sexualidad vista desde un modelo androcéntrico, pasando por Freud, la histeria, los vibradores y el sex shop.

Drabble: Daurmith, buscando hacer algo provechoso con su blog, nos enseña qué es un drabble y nos deja un delicioso ejemplo de este ejercicio literario. Aquí nosotros también ensayamos uno.

Recomendaciones

Cansada de leer críticas de críticas y de recomendar recomendaciones, la autora se asomó por la ventana de su cuarto del séptimo piso, miró hacia abajo justo a tiempo para ver que una paloma se estrellaba contra el parabrisas de un automóvil que pasaba por la acera bastante más rápido de lo permitido por la ley, incluso de lo aconsejado por el sentido común. “Adónde iremos a parar”, suspiró ella, sin darse cuenta de que con esta frase se calzaba una vez más el más común de los lugares comunes, de que el lenguaje es siempre una camisa prestada.

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