Nueve cuentos de J. D. Salinger

Título: Nueve cuentos
Autor: J. D. Salinger
País: Estados Unidos
Año de publicación: 1953
Idioma original: Inglés
Título original: Nine stories
Páginas: 188
Web:Un resumen en ingles de los nueve cuentos del volumen.

Comentario: Los nueve cuentos que componen este volumen fueron escritos entre 1948 y 1953, cuando se los publicó en forma conjunta. Su autor es el enigmático J. D. Salinger, quien hasta el día de hoy vive recluido de los periodistas y evita dar reportajes (el último lo dio en 1980). Salinger despliega en estos relatos lo mejor de su prosa: tanto por sus argumentos como por la manera de estar narrados, constituyen piezas literarias de gran valor.
Al igual que la obra más conocida de Salinger, El guardián entre el centeno, muchas de estas historias están protagonizadas por niños o por jóvenes, pero de ninguna manera se trata de un libro de cuentos para niños. Se juega con esto desde algunos títulos, como “Teddy”, o “El hombre que ríe”, pero lo que en ellos se relata no es la inocencia sino todo lo contrario: la pérdida de la misma, el encuentro cara a cara con una triste realidad que no se puede cambiar. Los niños y los adultos dialogan en estos cuentos, y los encuentros los transforman, especialmente a los últimos. Buenos ejemplos de ello son dos relatos de ex combatientes de guerra, “Un día perfecto para el pez Banana” y “Para Esmé, con amor y sordidez”.
Salinger suele utilizar (aunque no siempre) el narrador en primera persona para referir unos hechos tal vez inconexos, sus finales en ocasiones dejan al lector con la sensación de que falta explicar o narrar algo, pero en realidad este efecto es completamente buscado. De hecho, Salinger demuestra una maestría en la así llamada “técnica del iceberg”: estas inmensas masas de hielo flotan en el océano dejando ver tan sólo una octava parte de su volumen. En literatura, la técnica se llama así porque el escritor apenas deja entrever o asomarse una historia mucho más grande y compleja que hay detrás de su narración.

Opinión personal: Un excelente volumen, cuyas piezas son tan sórdidas y amargas como deleitables. Vale la pena leer a Salinger, pero todavía más vale la pena releerlo, porque mucha de la riqueza de este escritor se nos revela en una segunda lectura.

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