Nunca me abandones de Kazuo Ishiguro

Existen ciertos libros a los cuales podemos leer perfectamente aún conociendo todos los pormenores de su argumento: suele ser el caso de los lectores adultos que por primera vez abordan Romeo y Julieta, el Quijote o Doctor Jekyll y Mr Hyde. En realidad, cualquier buen libro debe poder leerse independientemente de la sorpresa que nos depare su argumento. Sin embargo, la construcción del relato en Nunca me abandones está tan cuidada y depara tanto placer al lector ingenuo que aborda el libro sin conocer los detalles, que no voy a ser yo con mi reseña quien prive a los lectores de esta experiencia. Por lo tanto, baste saber que Nunca me abandones es la historia de Kathy H., una joven que rememora los días de su educación en Hailsham, una institución de alumnos pupilos, y las experiencias vividas junto a sus amigos Tommy y Ruth. Y que el libro termina convirtiéndose en mucho más: un relato alegórico sobre el sentido de nuestra vida, y sobre el verdadero significado de ser humanos.
Kazuo Ishiguro es, pese a su nombre, un escritor inglés: nacido en Nagazaki, a los seis años su familia se lo llevó a vivir a Inglaterra, donde se educó. Es autor de novelas como Los restos del día, Un artista del mundo flotante y Cuando fuimos huérfanos. En Nunca me abandones, cambia su recurso habitual de presentar un personaje frío y desapasionado que se miente a sí mismo. Su Kathy habla con toda naturalidad de los hechos de su vida y de cómo paulatinamente se le fue revelando la verdad.
Nunca me abandones está siendo adaptado al cine. La película actualmente se encuentra en la etapa de postproducción y el estreno está previsto para mediados del 2010.

Opinión personal: Nunca me abandones es uno de los libros más profundos, conmovedores y dolorosos que yo haya leído en los últimos años. Sus páginas, literalmente, llegaron a quitarme el sueño más de una noche. A la vez, quedé conmovida por encontrar un libro tan bello y tan terrible al mismo tiempo. La obra de Ishiguro bien puede merecer un oxímoron como “de horrible belleza”.

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