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Novedades de libros 2011

El caminante de Natsume Soseki

Con El caminante, el escritor japonés Natsume Soseki alcanza a producir en sus lectores una elevada tensión psicológica que va más allá de las fronteras geográficas o temporales. Esta novela refleja la angustia del ser humano moderno aislado irremisiblemente de su familia, que se esfuerza por encontrar un lugar en una sociedad que ha perdido sus valores tradicionales.
El caminante cuenta la historia de Jiro, su hermano Ichiro y la esposa de éste, Nao. Estos personajes yerran por un Japón hambriento de cambio, aún entre la tradición y la modernidad, que no tiene armas para afrontar la velocidad de su metamorfosis. El protagonista, Ichiro, es un hombre inmerso en una sociedad que avanza sin tregua, sin otorgar un respiro. Él es un hombre alienado y abatido, que no parece encajar en ninguna parte. Su esposa, Nao, escoge el camino de la pasividad y del desafío silencioso y frío. Finalmente Jiro, cuyos gestos son imperceptibles susurros de amor velado hacia su cuñada, es testigo del desplome del frágil estado mental de su hermano.
Natsume Soseki nació en 1867 cerca de Edo. Descendiente de una familia de samuráis venida a menos, cuando tenía dos años, sus padres lo entregaron en adopción a uno de sus sirvientes y a su mujer, con quienes viviría hasta los nueve años. En 1884 se matriculó en la Universidad Imperial de Tokio. En 1900 se le concede a Soseki una exigua beca del gobierno japonés y se le envía a Inglaterra. En este país pasará los años más tristes de su vida. Regresa a Japón en 1902 para enseñar Literatura Inglesa. Su carrera literaria comienza en 1903, cuando comienza a publicar haikus y pequeñas piezas literarias en revistas. Luego alcanzará la fama con novelas como Soy un gato, Botchan, Sanshiro o Kokoro.

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Crimen y castigo de Fiodor Dostoievski

Crimen y castigo es considerada, junto con La guerra y la paz de Tolstoi, una de las novelas más influyentes de la literatura rusa y uno de los libros más reconocidos en la literatura universal. Dostoievski la publicó en 1866 en el periódico El mensajero ruso, dividida en doce partes. Posteriormente se la publicó como novela, aunque debido a su extensión, hasta la fecha varias editoriales la publican dividida en dos o más tomos.
Es un libro de carácter psicológico en el cual las reflexiones y los pensamientos de los personajes son más relevantes que las acciones. En efecto, el argumento del libro podría sintetizarse en pocas palabras: un estudiante sumido en la pobreza comete un crimen, pero después se ve perseguido por la confusión, la duda y finalmente, la culpa. Dentro de un argumento fácilmente sintetizable, el escritor despliega los pensamientos, sentimientos y diálogos entre los personajes con una profundidad y una riqueza nunca vistas para su tiempo.
El protagonista de la novela es el joven Rodion Raskolnikov, un joven estudiante que vive en San Petersburgo, capital de la Rusia Imperial, y que pese a los esfuerzos de su madre y su hermana, apenas cuenta con los recursos como para subsistir. De a poco comienza a formarse en su mente la idea de cometer un crimen que lo libre de su miseria: así, termina asesinando a hachazos a una vieja prestamista y a su hermana. Pero esto es tan sólo el punto de partida de un libro que versa en torno al bien y al mal, a las miserias humanas, al sacrificio, al egoísmo y a la redención.
Dostoievski se anticipa en su libro a la corriente de pensamiento de los existencialistas, en quienes influyó profundamente. En efecto, temas similares pueden hallarse en autores como Jean Paul Sartre, Albert Camus, Herman Hesse o Franz Kafka.

Opinión personal: Crimen y castigo fue siempre para mí uno de esos clásicos “intocables”. Lo veía tan serio y solemne en las estanterías que pensaba que me costaría abarcarlo. Pero, por el contrario, pese a su extensión me pareció una obra cautivante y hasta entretenida. En especial por sus personajes profundos y muy torturados, que no se reducen a meras representaciones de tipos sociales en la Rusia Imperial sino que calan hondo en el lector.